Entrevista a la presidenta regional y portavoz en la Junta General, Mercedes Fernández: "Es evidente que el señor Javier Fernández no quiere ser presidente del Principado, se le nota tanto..."

Mercedes Fernández es una mujer acostumbrada a los retos. En lugar de incomodarla, de levantarse como un muro en una vida que podría ser absolutamente relajada y tranquila, ella misma reconoce que la atraen los desafíos. Que la estimulan y espolean. Es una de las claves para entender que, en el momento más bajo del Partido Popular de Asturias, Mercedes Fernández, Cherines desde niña, decidiese abandonar su escaño en el Congreso de los Diputados -una de sus grandes pasiones políticas- y, con la confianza del presidente Mariano Rajoy, echarse a la espalda una organización prácticamente desarmada. Otra razón para asumir ese reto es su férreo compromiso, sin fisuras ni dudas, con el partido en el que siempre ha militado, con las siglas que representan las ideas en las que Mercedes Fernández cree con firmeza, no exenta de espíritu autocrítico y afán renovador. 
 
Dejar por el camino amistades de años a causa de las decepciones políticas y personales y sacar fuerzas de flaqueza por el bien común de la organización y de Asturias, ha supuesto un gran esfuerzo que empieza a tener recompensa. El PP regional se está rearmando día a día, fortaleciéndose en la dificultad, cohesionándose en la unidad y renovándose en sus estructuras bajo las premisas de participación, organización y trabajo duro que Mercedes Fernández marca.
 
Abogada, licenciada en Ciencias Políticas y Sociología y profesora universitaria, Cherines saca partido en su labor como portavoz parlamentaria de la experiencia adquirida en su paso por las tres Administraciones: la estatal, la autonómica y la local, la más cercana al ciudadano, en la que comenzó su carrera política. Concejala en el Ayuntamiento de su querida ciudad, Gijón, entre 1983 y 1993, a donde regresó en 1995, fue también diputada en las Cortes Generales en representación de Asturias, Delegada del Gobierno en el Principado entre 2000 y 2004, y Síndica de Cuentas hasta 2011.
 
Quienes la conocen bien destacan de ella su talante abierto y dialogante y su olfato político para conectar con lo que siente la calle. Le gusta escuchar y aprender de todo y de todos, tiene un gran sentido del humor y un espíritu joven y moderno que dista mucho de la imagen más conservadora que algunos puedan tener de ella. Cariñosa, pero también muy exigente con los que aprecia, hace unos años no le gustaban los ordenadores, pero desde su paso por la Sindicatura maneja computadoras y tablets con destreza y navega por Internet con absoluta soltura. 
 
Cherines, con su Comité de Dirección
 
Buena conversadora y trabajadora incansable, piensa, lee y escribe mucho de noche y actúa a toda velocidad de día. Es también muy generosa con lo suyo, inclinada al regalo y al detalle sorpresa con sus amigos y compañeros, y muy vigilante con el patrimonio de todos. No es la primera vez que le hacen una entrevista en una radio, a la periodista le gusta su colonia y poco después ésta recibe un frasco de la fragancia en su emisora. Igual de espléndida que es para el obsequio de lo propio es inflexible en el gasto superfluo de lo ajeno. Su gestión de lo público responde a una premisa inquebrantable: máxima austeridad en el servicio a los ciudadanos. 
 
Por eso tardó dos años en sustituir el viejo e inseguro Ford que utilizaba en la Delegación de Gobierno por un vehículo nuevo, de fabricación nacional, cuando sus colaboradores más cercanos, mecánicos y conductores del Parque Móvil del Estado ya no sabían qué hacer para convencerla de la necesidad de cambiar de coche. Meses después, aquel Ford acabó estrellado en la autopista “Y” tras hacer un extraño. Afortunadamente, todo quedó en su susto.
 
Lectora impenitente, amante del cine con historias románticas y aficionada a los paseos tranquilos, lleva con orgullo su jura de bandera con la Armada en Avilés y una de sus principales aficiones es la pintura, la restauración de muebles y la decoración en general. Con fama de tener buen gusto, le encantan las obras propias y ajenas y siempre se ofrece voluntaria para a echar una mano a un familiar o a un amigo para afrontar lo que para casi todos suelen ser unos latosos trabajos. 
 
En esta entrevista, elaborada por la Oficina de Información del PP de Asturias, Mercedes Fernández repasa lo ocurrido en su vida, y en la región, desde que preside en el Principado el partido que gobierna España. 
 
-Retrocedamos casi dos años, al 20 de noviembre de 2011, día de elecciones generales. El Partido Popular lograba una sonada victoria electoral, y usted era la “cabeza de cartel” en Asturias.
 
-Personalmente disfruté mucho el gran triunfo en aquellas elecciones. Los tres diputados y los tres senadores en Asturias nos reanimaron a todos en un momento de extrema dificultad para España y para el PP.
 
-Pero su vuelta a un escaño en el Congreso duró poco. Dos meses después se anunciaba de improviso una nueva convocatoria electoral en el Principado, en la que usted acabaría siendo la candidata del PP.
 
-La inesperada disolución del Parlamento asturiano nos supuso abordar otras elecciones sin el partido organizado, tras la sacudida que supuso la creación del partido del señor Álvarez-Cascos. Tal vez se persiguió ese objetivo, cogernos con la guardia baja, pero el resultado fue, de nuevo, la victoria de los socialistas.
 
-La candidatura electoral coincidió con su ascenso a la presidencia del Partido Popular en Asturias, antes de refrendar su cargo en un Congreso abierto que ganó por una abrumadora mayoría.
 
-Me encontré un partido triste, desarmado, agotado. Aunque lo considero una oportunidad, estoy segura de que si hubiésemos estado a punto de obtener el Gobierno autonómico, la oportunidad habría sido para otro. Nunca me tocaron momentos dulces, ni herencias para lucirse, pero me gustan los retos, y los resultados que salen del esfuerzo.
 
-¿Cómo se encontró la organización?
 
-Ya lo he dicho: desarmada. Los abandonos, las bajas y el desánimo eran la foto fija de entonces. Era fruto, insisto, de la fuerte sacudida sufrida al crear Cascos un partido para competir con el PP. Supuso un desánimo y una desorientación generalizados. 
 
Presidenta, en la Junta General
 
-Desde entonces usted ha asistido a la práctica totalidad de los congresos locales celebrados por toda la geografía asturiana. ¿Qué suponen para el partido?
 
-Los congresos locales están siendo un ejemplo de democracia, cohesión interna, renovación y sucesiones naturales. Una situación como la que ha vivido de nuevo el Partido Popular de Asturias, provocada por la misma persona que causó la anterior escisión, hace necesario que pase cierto tiempo para recomponerse. Cuando ya teníamos superada una etapa de escisión y cisma, llegó otra más fuerte.
 
-¿Qué responde a los que dicen que Gijón tiene por primera vez una presidenta que no ha salido de un Congreso?
 
-Bueno, es que eso no es verdad. Yo comprendo que la memoria de muchos sea frágil, pero al señor Oblanca, ahora senador del partido del señor Álvarez-Cascos, no lo eligió ningún Congreso y fue presidente del PP gijonés. Pilar Fernández Pardo fue presidenta y tampoco salió de ningún Congreso, al sustituir al anterior, como sucede con Ángeles Fernández-Ahuja.
 
-¿Por qué el Comité Ejecutivo tomó la decisión de designar una gestora para regir el partido en Gijón?
 
-El PP de Gijón tenía que pacificarse, crecer y recomponerse, después de la debacle sufrida en las últimas elecciones locales, en las que obtuvo 5 concejales de 27. Creo que ese resultado es un termómetro lo suficientemente elocuente. Las disputas públicas y las tensiones constantes no eran lo que el partido necesitaba. Esa, y no otra, era la situación que aconsejó al Comité Ejecutivo Regional adoptar, por unanimidad, esa determinación. Sinceramente, no había mucho más margen, porque el tiempo del mandato estaba ya agotado. Ahora bien, si me pregunta si es mejor que los presidentes se elijan en congresos, le digo que sí, sin ninguna duda.

"Tenemos la mejor militancia del mundo"

-Más que a los nuevos responsables locales, sus discursos en los congresos suelen ir dirigidos a la militancia.
 
-Es que tenemos la mejor militancia del mundo. Nuestra gente es el mejor y más valioso patrimonio del PP. Por eso se merece transparencia y explicaciones a raudales, y que mantengamos siempre una conducta intachable. Nuestra forma de actuar debe estar siempre regida por la austeridad y la ética.
 
-Uno de los mayores cambios experimentados desde que usted se puso al frente del partido en Asturias es el perfil de quienes componen el Grupo Parlamentario en la Junta General, los representantes de todos los asturianos.
 
-Me enorgullezco al decir que tenemos el Grupo Parlamentario con mejor formación y mayor perfil profesional previo a su entrada en política. Contamos con especialistas en el ámbito universitario,  en veterinaria y agroganadería, letrados del Estado, auditores... Llegar al servicio público, que es la política, con una formación de este calibre es esencial, porque garantiza la solvencia intelectual necesaria. Después, la destreza política se aprende, y en un gran partido nacional como este hay muchísimos canales para nutrirse y conseguirla.
 
-Usted es la única responsable de uno de los grandes partidos de la oposición que, además, ejerce como portavoz parlamentaria. Y desde la tribuna insiste, día sí y día también, en que la región requiere cambios urgentes.
 
-Asturias necesita reformas estructurales que ayuden, en primer lugar, a crear empleo, es evidente. El paro es algo que debe quitarnos el sueño a todos los que nos dedicamos a la tareda pública. También hay que pagar menos impuestos. Es inconcebible que los asturianos seamos los que más tributos tenemos que pagar de toda España cuando, a la vez, sufrimos el récord de paro, la menor tasa de actividad de todo el país y no tenemos garantizado el reemplazo demográfico, al registrar la tasa de natalidad más baja de la Nación. Queremos que los impuestos en Asturias bajen, y lo defenderemos donde ha de hacerse, en la Junta General, confiando en que, por el bien común de nuestra tierra, el resto de partidos que dicen querer lo mismo nos apoyen.
 
-¿Qué otros sectores necesitan una atención especial?
 
-La sanidad y la educación deben ser de calidad, garantizando la libertad de elección y una Universidad de excelencia. También es preciso apostar por las comunicaciones y el turismo, sin olvidar que la industria agroalimentaria es uno de nuestros referentes, y que la tradición industrial de nuestra región debe diversificarse y caminar hacia una oferta tecnológica que defienda la innovación. En definitiva, adaptarnos a los nuevos tiempos. Las fórmulas antiguas ya no nos sirven y son necesarios nuevos andamios para ofrecer soluciones del siglo XXI.
 
Mercedes Fernández con Rajoy
 
 -¿Quién debe liderar este cambio de modelo productivo?
 
-Muchas veces se responsabiliza de todo únicamente a los gobiernos, a las administraciones públicas en general, pero yo creo profundamente que la fórmula para lograrlo está en la sociedad en los ciudadanos. Lo que debe hacer el Gobierno es ayudarla, facilitando sus pasos, definiendo cauces, orientando sin suplantar ni sustituir a la actividad privada. Sobran entes, fundaciones y empresas en nuestro mastodóntico sector público regional, que encima nos cuesta impuestos y que hacen peor lo que la empresa privada hace muy bien. Dotar a los ciudadanos de unos servicios públicos de calidad y de las políticas sociales necesarias sí es la obligación de un buen Gobierno. Mantener instrumentos innecesarios y más costosos es sólo una muestra de inoperancia, o un deseo de fomentar el clientelismo. Y ambas cosas son malas.
 
-Son estos debates por las reformas los que la sitúan enfrente del presidente del Principado, el socialista Javier Fernández, al que usted acusa de dejadez y pasividad...
 
-Es que es evidente que el señor Javier Fernández no quiere ser presidente, se le nota tanto....
 
-¿Y usted?
 
-Quiero serlo y lo seré. Tengo la ilusión y las fuerzas para conseguirlo intactas, y cuento con el mejor equipo para lograrlo.

"No conozco la palabra imposible"

-Antes decía que si, en el momento en que usted se puso al frente del PP en Asturias, el partido hubiese estado encaminado a gobernar en el Principado, la oportunidad de presidirlo habría sido para otro. ¿Por qué piensa eso?
 
-Es un razonamiento basado en la experiencia. A largo de mi vida política y profesional nadie me regaló nada. Más bien al contrario, siempre luché por lo que quería, y puedo decir que no conozco la palabra imposible.
 
-¿Cómo se refleja esa lucha en la mujer que hoy es Mercedes Fernández?
 
-Todo te ayuda a forjar el carácter, pero no me gustan los líderes de acero inoxidable. La humanidad, la empatía y la inteligencia emocional no están reñidas con la decisión y la fijación de criterios y rumbos. No creo en los triunfos por casualidad. Hay una frase célebre que dice que “el éxito sólo va por delante del trabajo en el diccionario”. Yo añado “y en la Alcaldía de Gijón”.
 
-Usted trabajó codo con codo con Francisco Álvarez-Cascos durante muchos años. Hoy son adversarios políticos. ¿Cómo se gestiona eso?
 
-Cuesta trabajo. Ahora puedo decirle que aquella admiración se ha vuelto en profunda decepción, y en la misma proporción que lo admiré me ha decepcionado. Hoy en día Cascos no resiste la “prueba del algodón de la hemeroteca”. ¡Qué cosas dijo, y qué cosas hace y dice ahora!
 
-Aunque el Partido Popular y la formación de Álvarez-Cascos hayan surgido del mismo tronco común, en no pocas ocasiones sus posturas han sido radicalmente opuestas en este último año y medio. La última, por la reforma del sistema de retribuciones de la Junta General. Todos los diputados populares han rechazado cobrar kilometraje, y reclamaron tributar por todos los conceptos de la nómina, mientras que Foro exige mantener esas asignaciones “complementarias”.
 
-Nunca me interesó mucho el dinero, y he hecho más renuncias que acumulaciones. En Gijón, cuando era concejala y fui elegida diputada en el Congreso, renuncié inmediatamente al cobro de dietas. Era legal recibirlas, pero no me parecía correcto cobras dos sueldos públicos. Siempre renuncié a tener dedicación exclusiva en el Ayuntamiento, otorgando a otros concejales ese derecho. Después, en la Sindicatura, tuve que cerrar mis cuentas bancarias para no seguir cobrando tras mi renuncia al cargo para presentarme a las elecciones generales, después de haber cumplido ampliamente mi mandato. Una renuncia que el PSOE quiso complicarme lo más posible. En la actualidad cobro menos que algunos diputados, y es todo lo que percibo.

Reducción de diputados regional y lucha contra el paro

-Además del debate por las dietas, sus banderas políticas han sido y son su propuesta para reducir, de 45 a 35, el número de diputados en la Junta General; y su exigencia de una mayor lucha contra el paro en Asturias.
 
-Aunque otros partidos se arroguen ahora la paternidad de esa idea de la reducción en el número de escaños, nosotros la pusimos ya pública y parlamentariamente sobre la mesa en el Pleno institucional con motivo del Día de Asturias del año pasado, y fue una de nuestras propuestas de resolución en el Debate sobre el Estado de la Región de octubre de 2012. Quiero un Parlamento más pequeño y mucho más ágil y transparente, adaptado a la realidad económica y social de la Asturias de hoy, manteniendo nuestra calidad democrática. En definitiva, hacer más con menos. Si los ponentes de nuestro Estatuto de Autonomía, que ya hace más de 30 años fijaron en 35 el número mínimo de diputados para Asturias, pensaron en alguna situación lo suficientemente grave para afrontar esa reducción, es esta. No podemos pedir esfuerzos a los ciudadanos que nosotros no estemos dispuestos a hacer. Debemos ser ejemplares, es decir, dar ejemplo. 
 
-Frente a quienes ponen en duda su gestión, usted es una firme defensora del plan económico diseñado por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.
 
-Es que le conozco desde hace muchos años, y me fío de él. Es un buen líder, una buena persona, y tiene una excelente cabeza política. Tiene la perseverancia y la tenacidad del opositor, y eso  ha sido y será muy bueno para la marcha de nuestro país, con reformas y decisiones meditadas, rumbo hacia el empleo. 
 
-¿Y la secretaria general, María Dolores de Cospedal?
 
-Me cautivó. Tiene fuerza, y cree en lo que hace con auténtica pasión. Es brillante y muy inteligente. También clara, afable y combativa, de las mías. Fue capaz de ganar por primera vez en Castilla-La Mancha. Es nuestra primera secretaria general, manda mucho y bien, y es indispensable para Rajoy.
 
-Tanto el presidente del Gobierno como la secretaria general se han visto salpicados por el “caso Bárcenas”. ¿Qué opina usted de todo este asunto?
 
-Bárcenas es lo peor de la política, aunque el PSOE parece que cree todo lo que dice el ex tesorero, no sé si es que aprueba lo que hizo... En toda organización puede haber garbanzos negros, y lo importante es tener determinación para combatirlos. El PP la tiene. 
 
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ÍNTIMO Y PERSONAL 

Una película: “Memorias de África”. No sé cuántas veces pude verla ...
 
Una canción: Cualquiera de Los Beatles.
 
Un libro: Imposible elegir, casi siempre el último. Las biografías políticas me apasionan.
 
Un rincón: de Asturias, Covadonga. De Galicia, la ría de Arosa.
 
Una aspiración: Ser presidenta de Asturias, y sé que se va a cumplir.
 
Una decepción: Muchas, pero también sirven para valorar otras muchas cosas y personas.
 
Una pasión:  Mis sobrinos Alfonso e Inés me tienen cautiva. La pena es que crezcan tan rápido; lo bueno, verlos avanzar.
 
Un reto conseguido: Dejar de fumar, costó pero lo conseguí. Fumaba demasiado .
 
Un buen momento: Muchos. Disfruto con casi todo y me río a carcajadas con mis amigos. Son geniales y,  afortunadamente, tengo muchos.
 
La saca de quicio... Los que utilizan a la gente, me parecen miserables.
 
En política le gusta... Defender lo que creo, y hacerlo con pasión.
 
Y no le gusta... Detesto la corrupción, y a los que prefieren rivalizar más con el compañero que con el contrario.
 
Su plato favorito: Me encantan los callos "alegres".
 
Una bebida: La sidra.