El portavoz de Educación del Grupo Parlamentario Popular, David González Medina, exige que los planes de la Consejería para "reordenar el mapa escolar", es decir, para cerrar aulas, "se ajusten a las necesidades de las familias". "Si pueden elegir libremente el colegio o instituto para sus hijos serán, por tanto, las familias quienes marquen las plazas y unidades que tendrá que tener cada centro", razonó. 

En rueda de prensa en la sede del PP de Gijón, el diputado reclamó al titular de Educación, el socialista Genaro Alonso, "transparencia" en un asunto "del que ha dicho poco" y ante el que ni su propia Consejería sabe qué decir "cuando los profesores, que han recibido cartas sobre la previsión de unidades, llaman para preguntar". "Tienen alergia a la libertad, y quieren imponer a los padres dónde deben llevar a sus hijos; nosotros, lo contrario", aseveró Medina. 

En el Pleno de la Junta General del Principado, González Medina reincidió en la importancia de reordenar el mapa escolar "sin opacidad" ni "baile de datos e informaciones". E instó al consejero de Educación a "tomar una determinación" sobre el desfase existente entra la oferta y demanda de plazas, debido a la caida demográfica que viene registrando Asturias: "Eso traerá consigo el cierre de aulas y la fusión de colegios. Un tema desagradable, pero el gobierno tendrá que afrontarlo con transparencia, transmitiendo certezas, para acabar con el desasosiego y malestar de la comunidad educativa".  

Que fuesen las familias quienes "reordenasen" el mapa escolar acabaría, en opinión del parlamentario, con el "mareo" y la incertidumbre, por ejemplo, de familias de concejos rurales "que no saben si, el próximo curso, su hijo de 3 años podrá seguir acudiendo al mismo centro".

David González Medina recordó que Asturias "necesita un plan de infraestructuras educativas", como solicita el Partido Popular, "con dotación económica y transparencia total sobre qué colegios e institutos necesitan actuaciones, para mejorar la red de centros públicos". 

El "caso Marea" es ya un "tsunami"

Estas necesidades "urgentes" de los centros vuelven a cobrar protagonismo tras conocerse que, tras el juicio del "caso Marea", la fiscal especial contra la corrupción ha interpuesto una segunda denuncia contra el exconsejero socialista de Educación José Luis Iglesias Riopedre, contra la exdirectora general María Jesús Otero y contra varios empresarios por un supuesto fraude de 4 millones de euros en la provisión a colegios de diverso material, como pupitres o pizarras digitales, que nunca llegaron a los centros. 

"Estamos viendo que muchas necesidades que tiene la educación pública asturiana se deben a que en la Consejería de Educación, durante no pocos años, parece que se robó, y ahora falta el dinero", sentenció Medina. 

"Ya no es una marea, es un tsunami ante el que", criticó el diputado del PP, "ni el actual consejero ni la anterior dan explicaciones, con la excusa de que ellos no estaban". "Pero sigue siendo un gobierno del mismo partido", continúa, "entonces con Vicente Álvarez Areces, ahora "premiado" con la portavocía del PSOE en el Senado".

El parlamentario del PP exige a la Consejería "responsabilidad y transparencia". "No nos dan cifras sobre la dotación de material para los colegios, porque posiblemente el Gobierno no quiere reconocer que el dinero que se debía haber invertido en este tipo de cuestiones durante muchos años no se invirtió, y ahora las necesidades vienen de ahí", finaliza.