"Hay inequidad en la asistencia sanitaria". Es la conclusión a la que llegan los informes de los expertos y que el diputado regional del PP Carlos Suárez hizo suya para denunciar en el Parlamento asturiano que los pacientes que sufren un ictus en el occidente asturiano no reciben la misma atención que en el resto de Asturias. 

Suárez llamó la atención sobre el hecho de que mientras en las áreas sanitarias de Arriondas, Langreo y Mieres se activaron 27, 27 y 33 códigos ictus, respectivamente, a lo largo de 2015, en Jarrio y Cangas del Narcea fueron tan sólo 14 y 16. Datos que el portavoz de Sanidad del PP atribuye a la direrencia de medios entre unas áreas y otras.

El occidente únicamente cuenta con UVI móvil secundaria, que no está dotada con personal capacitado para activar el llamado código ictus, lo que influye directamente, en opinión de Carlos Suárez, en los tiempos y calidad de la asistencia. "El tiempo de actuación es primordial. Si es a las dos horas, hay un 20 por ciento más de posibilidades de curación que si se atiende al paciente a las tres horas", expuso.

El diputado popular instó al consejero de Sanidad a explicar "claramente" las medidas que tiene previstas su departamento para enmendar esta situación. "Sus respuestas son extravagantes y sus planes están llenos de vaguedades", reprochó Carlos Suárez, al tiempo que afeaba que la consejería de Manuel del Busto anuncie como inversiones "medios que deberían que forman parte del mantenimiento de los hospitales y están pendientes desde hace años".

La conclusión tras su interpelación sobre política general en materia de sanidad y, en concreto, sobre la atención urgente del ictus en el occidente asturiano: "Los pacientes del occidente están discriminados".