Nuestra presidenta Teresa Mallada junto a la la Secretaria Nacional de Agricultura y Despoblación del PP y portavoz en el Congreso de los Diputados de esta materia, Milagros Marcos, presentan la comisión, presidida por Manuel Fernández.


Intervención de Teresa Mallada 

 

Hoy constituimos la Comisión de Estudio de Medio Rural y Agroganadería del Partido Popular de Asturias y lo hacemos acompañados por la Secretaria Nacional de Agricultura y Despoblación del PP, Milagros Marcos.

Milagros fue además Consejera de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León y actualmente es la portavoz del PP en esta materia en el Congreso de los Diputados. Creo sinceramente que no podemos tener una mejor ‘madrina’ para poner en marcha esta Comisión.

Como todos sabéis, el sector primario es esencial en nuestra comunidad. Supone el 20% del PIB asturiano y tiene aún un amplio margen de crecimiento.

Por eso es fundamental que las Administraciones públicas apoyen a productores y transformadores, pero sobre todo que no les pongan zancadillas en forma de excesos burocráticos o normativos, o con iniciativas lesivas para el sector, como la protección del lobo, que lejos de solucionar un problema, lo agrava.

Asturias no se entendería sin sus ganaderos, sin sus agricultores, sin sus productores de quesos, sus elaboradores cárnicos o sin sus lagareros de sidra, tan importantes en este municipio. Esta comunidad tiene la calidad y la potencialidad necesaria para que el peso del sector agroalimentario sea aún mayor en los próximos años.

Pero para lograrlo es imprescindible mantener el empleo en el medio rural, hacer atractiva esta actividad para los jóvenes y darles las herramientas que les permitan competir en un mercado extremadamente difícil.

Pero si lo más básico no funciona, es difícil tratar de ser más ambiciosos.

Y esto lo digo porque la ineficacia del Gobierno del Principado ha vuelto a quedar de manifiesto en lo que se refiere al plazo para la solicitud de las ayudas de la PAC.

El Principado aún no ha publicado en el BOPA este decreto y por tanto, no ha abierto el registro para estas ayudas, cuyo plazo de tramitación concluía el próximo día 30. Es decir, teníamos apenas 15 días hábiles para resolver estos expedientes.

Hoy el consejero Alejandro Calvo anuncia en los medios de comunicación que agotará las ampliaciones de plazo para realizar la convocatoria, que podrá estar vigente hasta el 31 de mayo.

El Principado siempre va tarde y mal. Calvo es como un mal estudiante que pide más tiempo para presentar un trabajo mientras el resto de sus compañeros son capaces de entregarlo en tiempo y forma.

Aquí no valían excusas. Los tiempos eran los mismos para toda Europa, del 1 de febrero al 30 de abril. Y tenemos ejemplos de eficacia en comunidades vecinas.

En Castilla y León, a día dos de febrero estaban registrando solicitudes.

Una vez más, la ineptitud del Gobierno del Principado perjudica a nuestros ganaderos a los que deja un margen mínimo para presentar sus compromisos para el próximo periodo.

Calvo no tiene credibilidad ya. Y no lo dice el PP, lo dicen las organizaciones agrarias y la mayoría del sector primario. Está claro que a este consejero le queda muy grande esta Consejería.

Otro de los asuntos que más preocupan a nuestros ganaderos es el proyecto de Real Decreto de Nutrición de Suelos Sostenibles, comúnmente conocido como Decreto de Purines.

En este sentido, el PP defiende que se adapten las directrices metodológicas internacionales sobre tratamiento de purines y estiércoles teniendo en cuenta la orografía, las pendientes del terreno y el grado de humedad de las explotaciones ganaderas de la Cornisa Cantábrica.

En este sentido, el PP seguirá luchando para que se contemplen una serie de excepciones a esta normativa para el caso de Asturias.

 

Serían las siguientes:

      Para parcelas con una superficie igual o inferior a 5.000 metros cuadrados.

      Parcelas cuya pendiente media sea igual o superior al 10%.

      Parcelas cuya pedregosidad sea igual o superior al 25%.

      Explotaciones con estabulación libre.

      Explotaciones cuyas fosas de purín estén cubiertas.

      Y en el caso de estiércol, que se exceptúe su enterramiento cuando su aplicación sea en pastos.

Es fundamental que el Ministerio recapacite y recoja estas excepciones porque de mantenerse las actuales condiciones más del 90 por ciento de los ganaderos asturianos estará obligado a enterrar los purines para poder recibir las ayudas europeas.

Creo sinceramente que son unas reivindicaciones sensatas y suficientemente justificadas para que sean tomadas en consideración.

No obstante, los problemas para el campo asturiano se han multiplicado desde la llegada de Pedro Sánchez a La Moncloa. Especialmente porque se han tomado decisiones basadas en criterios ideológicos más allá de realidades y singularidades de cada territorio.

El ejemplo más claro de esta acción política ideologizada es la intención del Ministerio para la Transición Ecológica de incluir el lobo en el listado de especies silvestres en régimen de protección especial.

Desde el PP de Asturias nos hemos opuesto a esta medida con uñas y dientes y lo seguiremos haciendo hasta que desistan de esta intención.

Esta medida solo puede deberse a dos cuestiones: una ignorancia supina sobre la realidad del campo asturiano o un pago de favores a grupos ecologistas que solo defienden su propio status quo.

Nadie que conozca nuestro medio rural es capaz de defender que los lobos necesitan una mayor protección en nuestra comunidad.

Los ataques de los cánidos a los rebaños continúan en aumento y ni siquiera se cumplen los cupos de extracción que contempla el Plan del Lobo del Principado. Tampoco las indemnizaciones se pagan en tiempo y forma.

Nuestros ganaderos, que sí son los verdaderos conservacionistas y protectores de nuestro paraíso natural, sufren no solo importantes perdidas económicas sino un grave daño emocional al ver a sus animales destrozados por el lobo.

Desde el PP hemos sido leales con el Gobierno del Principado y les hemos tendido la mano para defender que no se arrebate la competencia en la gestión de la fauna salvaje a las autonomías.

Además, hemos presentado alegaciones a este proyecto de orden ministerial.

Primero debemos parar la intención del Ministerio de incluir a la especie en el Lespre, pero acto seguido, exigimos al Ejecutivo de Barbón, sentarnos en una mesa para elaborar un nuevo Plan del Lobo que busque el equilibrio entre la existencia del lobo y el mantenimiento de la actividad ganadera para frenar la despoblación en las alas y la zona rural asturiana y seguir permitiendo actividad económica.

Para ello reclamamos la realización de un censo de la población del lobo en Asturias y de su distribución, para conocer la carga ganadera, es decir cuántos animales puede asumir un territorio para hacer sostenible la presión con la actividad ganadera.

Esperamos que el Gobierno del Principado acepte todas estas propuestas y deje de defender únicamente ‘de boquilla’ a nuestro medio rural.